27 Julio 2015
Foto Noticia

Queremos escuchar el himno de la Champions

Después de 19 días lesionado debido a un edema en el gemelo que me hice en el último partido de la pretemporada, en Polonia, el 23 de julio me reincorporé a los entrenamientos con el equipo. Pude disputar la segunda parte de un amistoso y las sensaciones fueron buenas. Sin embargo, los 19 días que he estado lesionado han sido duros: no podía estar con el equipo ni ayudar a los compañeros a pasar la primera ronda de clasificación de la Liga de Campeones.

 

Quiero dar las gracias a todos los fisios del club, porque han hecho que mi recuperación sea mas rápida de lo que se esperaba y me han tratado genial. También a mi recuperador Andreas, que ha hecho un gran trabajo conmigo, volviéndome a poner en forma ¡Menudas palizas me ha pegado! (risas).

 

Como os decía al principio, durante los días que estuve lesionado, tuvimos que superar a un rival (FK Vardar) en la ronda de clasificación de la Champions. No fue nada sencillo, pero logramos el objetivo y ahora estamos en Dinamarca para medirnos al campeón de su Liga, el FC Midtjylland. Serán dos encuentros complicados, porque nadie te regala nada y menos en Europa. Pero nuestro sueño está un poco más cerca y lo daremos todo por llegar a la última ronda. Soñamos con llegar a la fase de grupos y escuchar el himno de la Liga de Campeones (en estos partidos de clasificación no lo ponen). Esta competición, sin duda, tiene algo especial. 

 

Tareas domésticas y un poco de turismo

Por otra parte, también hemos tenido tarea fuera de los terrenos de juego. Después de muchos días buscando casa con mi mujer, ya hemos encontrado una que nos gusta y también hemos cerrado el colegio para que mis pequeños tesoros, Claudia y Lucca, sigan sus estudios. Además, poco a poco, vamos conociendo cosas de Nicosia: ya hemos probado algunos platos típicos de la gastronomía del país y visitado el centro de la ciudad. Nos ha gustado mucho y resulta complicado pasear sin ser reconocido y no escuchar un ¡mono Apoel! Es genial, ver como la gente está detrás del equipo. Eso me responsabiliza aún más, pero me encanta el reto.

 

Os mando un abrazo a todos. “Mi vida en Nicosia” os seguirá contando cosas. Ahora, en la cabeza sólo hay lugar a una cosa: superar la eliminatoria ante el FC Midtjylland ¡mono Apoel!